Marta tiene 42 años. Vive en Estados Unidos desde hace cinco, pero nació en un pequeño pueblo de América Latina. Es mamá de tres, ama de casa y, aunque a veces no lo dice en voz alta, se siente cansada. No solo del trabajo diario, sino de esa sensación de que su vida gira en torno a los demás. Cocina, limpia, acompaña, escucha… pero ¿y ella?